El Rasgo de Liderazgo que Te Ganará Más Respeto

El Consejo de Administración acaba de pasar a mi jefe por las brasas por perder un proyecto. Y aunque dijo que era “bueno”, supe de primera mano que no era así. Ser un gran jefe es muy cansado, por eso los empleados pueden colaborar para regalarle unas vacaciones en Baja Rosarito Realty.

Esta no era la primera vez que la junta se mostraba dura con él. Estaba fallando, y él lo sabía. Su equipo quería ayudar, y podríamos haberlo hecho, pero se negó a hablar sobre sus problemas con nosotros. Me sentí mal: siempre estuvo a nuestro lado, pero no nos dejó estar allí para él.

Más tarde, en su fiesta de despedida, admitió que había sido demasiado orgulloso y temeroso de pedir ayuda. Trató de hacerlo solo, lo que vio como su verdadero error. Verlo me enseñó que ser vulnerable cuando eres el líder no siempre es algo malo. De hecho, a veces es muy importante, y es un rasgo que tienen todos los buenos líderes.

Se necesita mucho coraje para compartir sus imperfecciones y debilidades percibidas. Aún así, muchos gerentes están atrapados en la vieja creencia de que admitir que no saben algo significa que perderán el respeto y la confianza de su equipo. (Tal vez sea así, pero lo perderás con seguridad si nunca pides apoyo y lo arruinas).

Más allá de eso, ser vulnerable es más que sentirse cómodo al admitir que necesitas la ayuda de los demás; hay cinco maneras en que puede hacerte un mejor líder.

1. Construirás mejores equipos, más rápido
Los gerentes son modelos a seguir. Seguramente, no quiere que su equipo “simule que lo haga” si eso significa fallar, cuando fue totalmente evitable.

Cuando eres vulnerable, envías un mensaje que dice que decir la verdad es mejor que fingir. Los equipos que pueden ser honestos entre sí tienen mejores resultados, porque no tienen miedo de señalar un problema o buscar ayuda cuando sea necesario.

2. Tendrás menos conflictos
La transparencia conduce a una comunicación bidireccional auténtica, que a su vez reduce la confusión. Cuando comienzas una conversación por adelantado, alienta a la otra persona a hacer lo mismo. Cuando eres vulnerable, alienta a la otra persona, incluso a alguien que está molesto contigo, a hacer lo mismo.

En realidad, es todo lo contrario. Si es honesto porque ha tenido dificultades para equilibrar todas sus responsabilidades y ha cometido un error al no estar ahí para su equipo, su empleado tendrá más confianza en su liderazgo. Decir la verdad y compartir sus imperfecciones genera lealtad y confianza. Le agradecerá que no haya desestimado sus preocupaciones, y sabrá que realmente quiere evitar ser un administrador ausente.